_-*Yuria*-_
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Empezó a llover de madrugada

Empezó a llover de madrugada. Yuria no podía dormir. Ya era costumbre. Volvió a tomar un cigarro para agregar una nueva capa de humo a la habitación que ya no hacía sino oler a colillas: insoportable, penetrante, recalcitrante. Parecía no importarle. No soportaba el dolor que se le clavaba como tatuaje en la espalda, producto de tanto estar acostada esperando a que pasara el milagro de que al fin pudiera caer víctima del sueño. ¿Qué le estaba pasando? Eran meses ya en los que sus noches estaban trastocadas por la ausencia del descanso y empezaba a desesperarle. Primero se confortaba diciendo que era su naturaleza nocturna la que volvía a despertarse. Pensaba que nuevamente la noche la reclamaba para ella, para sus dominios. Pero poco a poco su vida iba modificándose y no para bien. Sabía que posponer pensar en las cosas que estaban pasando en su vida le iba a cobrar, que ya le estaba cobrando una factura. Habían pasado ocho meses en los que no se había dignado a escribir en su blog como si se auto inflingiera alguna suerte de castigo. ¿Qué de todas las cosas que pensaba había hecho mal eran imputables de tal condena? Estaba muy molesta con ella misma, no había duda. Desde hacía ya tiempo había entrado en una dinámica de no hacer, de miedo a la acción, a cambiar, incluso hasta de mejorar. Miedo, terror, incompetencia, impotencia a dar el paso siguiente, a levantarse. Pero ello en sí mismo, concluía, era ya parte de un auto castigo. Ni su arrogancia de saber sobre algunos temas en Psicología podía ayudarle: ¿por qué preferir pasar horas esclavizada en Internet en vez de leer, de buscar un empleo, de escribir? ¿Por qué la necedad de aferrarse a empleos que la hacían tan infeliz? ¿Por qué gastar las noches de los fines de semana en fiestas y aturdimiento con gente que no le significaba ningún estímulo intelectual? ¿Por qué esa evasión en las cosas banales, en no querer pensar, abandonarse? Ahora le daba miedo pensar de qué forma estaba cambiando, en lo que podría llegar a convertirse. Y estaba aterrada en la parálisis, ahogada en el horror, como si todo fuera inminente hacia el fracaso. Hacía ya mucho tiempo en que no encontraba el rumbo, en el que sentía gobernada por fuerzas externas a su albedrío. Y le molestaba contemplar que tal pareciera, todo se oponía a sus planes, a sus deseos de avanzar. Vivía presa de una estúpida paradoja de querer ser feliz y no poder serlo, aunque si pudiera. Se reía de sí misma recordando cuantas veces y a cuantas personas había dado ánimos, regañando, apoyado cuando sentían perdidos el rumbo y ahora no era capaz de poder recurrir a nadie por pensar que nadie podría entenderle. Incluso se sentía tremendamente estúpida cuando le preguntaban “¿y qué has hecho?”. No podrían comprender que tan sincera era la respuesta: “nada”. Incluso había llegado a pensar que sus sentidos y sus facultades diezmaban. Que se daban momentos en que creía no poder hacer análisis de pensamiento con algún tipo de valor lógico. ¿Qué debía hacer? ¿Abandonarse al fin a pensar como los demás, ver, hacer, sentir, vivir como los demás? ¿Era al fin tiempo de claudicar y concluir que de nada servía luchar y dejarse llevar por la corriente? Esa crisis ¿no era acaso el signo inequívoco de haber errado el camino? Faltaba media hora para el amanecer. Afuera se daban los signos de su inicio. Yuria prendió otro cigarro, tomó la laptop y comenzó a escribir.
22.8.11 13:02


De fiestas bicentenarias

Justo han pasado los festejos del 200 aniversario del inicio de la Independencia de México. Miles de voluntarios desfilaron de Reforma al Zócalo con varias temáticas. No cuestiono si los temas eran válidos o no, ni la calidad estética de las propuestas, ni los motivos por los cuales se convocó a ese desfile. No cuestiono la cantidad de pirotecnia usada en la noche del grito, ni el espectáculo que se brindó en el zócalo.

Sé que era importante celebrar en esta ocasión (bueno, para los mexicanos, celebrar siempre es importante), sobre todo porque imagino que como sociedad queremos pensar que entre tantas cosas que están pasando en el país merecemos un momento de festejo (aunque la palabra “evasión” me parece más acertada).

Sin embargo no se como se puede tener cara para festejar cuando hay miles de familias en el sureste con el agua literalmente hasta el cuello por las inundaciones, que lo han perdido todo, que tienen semanas con la misma muda de ropa, durmiendo en una colchoneta en un refugio, pasando en blanco las noches pensando como rehacer su vida. Como festejar cuando hay poblaciones enteras en medio de la guerra entre el gobierno y el narco. Como cuando hay millones de personas que se han dormido hoy sin saber que van a comer mañana, millones que no saben que es tener agua o drenajes en sus casas, millones que jamás han pisado una escuela o millones que si pisaron una pero que no les significó ninguna diferencia para mejorar su vida.

No, no se trata de parar la fiesta. Se trata de hacer un corte y revisar el balance del debe y el haber. Revisar los avances y considerar las deficiencias, revisar lo logrado y plantear como subsanar los faltantes. A veces pienso que México es un edificio que se ha construido primero diseñando la fachada y los cimientos están a medio hacer, porque como nadie los ve, no son importantes.

Y de paso ¿porqué tenía que organizar la SEP los festejos?, ¿no tenemos para eso al INBA?, ¿porqué distraer a la SEP de sus funciones, precisamente cuando es en la educación donde radica el principal problema del país? Pero claro, a quien le importa mejorar la educación, un pueblo educado es peligroso y eso no conviene, ¿verdad? empezarían a hacer preguntas. Mejor creemos ideas plásticas de nacionalidad fáciles de digerir, que tengan mucho rating y distraigamos las mentes de lo que de verdad deberíamos atender. Porque, por ejemplo, mientras todo esto ocurría ¿quién reclamó que en el Estado de México ya no se puedan  hacer colisiones de partidos para elecciones? ¿quién se estará imaginando que esto es el inicio de la creación de escenografía para las próximas elecciones?, porque yo puedo estar de acuerdo o no con la colisiones pero no puedo negar el legítimo derecho a que existan.


Pinche migrañita 1 – Yuria 0

Mi odiada y nunca bien ponderada migraña,
Este ha sido tu tiempo entre todos los tiempos, lo reconozco. Has sabido aprovecharte de mis debilidades y te has vuelto la reina de mis días. He tratado de luchar, pero ha sido en vano. Al fin derrotada he acudido al médico a anunciar que llevo un mes asolada por ti, durmiendo y despertando en tu presencia (Tu, única presencia fiel y constante, debería agradecértelo, que ingrata) Y el médico me ha dado medicina para quitarme el dolor, wooow mira que manera de desquitar 5 años estudiando medicina.

Una de las cosas que debo agradecerle a un examigo-jefe que tuve, es que me enseñó a buscar a causa raíz de las cosas para solucionarlas. Si todos los días encuentras una mancha de aceite debajo de tu auto, la solución no consiste en limpiar la mancha cada mañana de aquí a la eternidad, sino encontrar cual es la razón por la cual esa mancha amanece ahí cada mañana y solucionarlo. Pero mi médico no lo entiende así.

A mí se me ocurren muchas razones médicas (bastante dramáticas) por las cuales, migrañita, has aumentado tu actividad:
  • debido a que eres una afección vascular, podría ser insuficiencia cardiaca
  • que, debido a algún desorden alimenticio, el colesterol haya aumentado en mi sangre y provoque problemas circulatorios, lo cual es muy parecido al punto anterior
  • el dolor puede ser indicativo de un tumor cerebral
  • el grado de estrés ha aumentado y eso desencadena que estés más desatada que nunca
También se me ocurre que deberían hacerme las siguientes pruebas
  • química sanguínea para ver mis niveles, sobre todo los de colesterol
  • tomografía de la cabeza
O bien tomar las siguientes acciones
  • suministro de complejo b para los nervios
  • recomendación de practicar alguna actividad física
  • canalización a la unidad de neurología
     

Y no solo darme pastillitas para  el dolor. Eso lo podría haber hecho yo solita. Ni modo, voy a tener que ir al neurólogo por cuenta propia, porque hasta yo tengo que reconocer que un mes con dolor es demasiado.

Bien lo sé, tengo demasiadas razones no médicas que te han dejado ganar migraña y que aún no sé como lidiar con ellas. Son demasiadas las cargas que he decidido llevar en el corazón y si por una vez decidiera liberarme, sé que podría darte la puntilla y podría tenerte arrinconada por un buen rato. Pero es ahí donde todas mis diatribas analíticas se van al diablo.

Gracias Germán
 

A Germán Dehesa le debo muchas cosas: horas amenas leyendo sus columnas, referencias de libros que después se volvieron entrañables y la sensación que al ver alguna entrevista con él, me sentía como en una plática entre amigos. También le debo en parte la inquietud de cuestionar a las instituciones públicas mexicanas y a desconfiar de los medios.

Pero por lo que sobre todas las cosas le estaré agradecida es que gracias a él llegué a Jaime Sabines hace ya quien sabe cuantos años y eso no tengo como pagarlo.

Germán se ha ido y se me ha ido un amigo. Queda la sensación que no se ha ido completo, porque con los que lo hemos leído se ha quedado una parte. Y eso no es morir de todo.

Gracias Germán, te debo muchas.

Hasta mis idas de pinta a Chapultepec son raras

Era un Miércoles a las doce y media de la tarde. En la oficina el clima estaba a punto de arrojar pingüinos por los ductos mientras un hermoso sol se desparramaba sobre la calle y los autos al tiempo que yo miraba con envidia a la gente que pasaba bañada por la atmósfera cálida justo cuando yo temblaba de frío y aburrimiento. Sopesé mi penosa situación: esperar en agonía hasta las 6 de la tarde muerta de frio y no ocuparme de nada dado que ya no tenía nada que hacer o irme de ahí, porque de hacer nada, podría hacer nada pero en otra parte. Decidida, tomé mi bolsa y simplemente me salí.

Ya en la calle disfruté como poco a poco el calor volvía a mi cuerpo y decidí que bien valía el riesgo irme solo por dejar de tener frío. Tomé el camión, bajé por Reforma y justo antes de llegar al Metro Auditorio recordé que estaba a unos cientos de metros del Museo de Arte Moderno. Así que en vez de irme a mi casa fui al museo que hace mucho quería visitar y del cual después de muchas cosas no había podido visitar sus salas.

Tuve casi todo el museo para mí sola. Pude pasar muchísimo tiempo frente a pinturas que me gustan durante minutos sin que nadie pasara por ahí y estuve en salas donde solo estábamos el vigilante de la sección y yo. Me sentí a gusto, a mis anchas y disfruté ver las miradas de los vigilantes y los escasos visitantes al verme y que no pudieron concluir cual era la razón de que estuviera ahí: no parecía estudiante no llevaba cuaderno ni tomaba fotografías ni pasaba de largo las salas para acabar pronto.

Desgraciadamente solo estaba expuesto un cuadro de Remedios Varo y todos los demás estaban guardados.

Me quedé hasta que me corrieron y salí con la sensación que mi ida de pinta había valido la pena, disfruté ese momento y vaya que en estos tiempos más que en ninguno eso ha adquirido significado para mi. En ocasiones pierdo el foco y el tiempo solo pasa casi sin darme cuenta de ello. Tiendo a no disfrutar del “ahora” y disfrutarlo es lo verdaderamente importante.

Es que hay días buenos y días malos… 

“Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.”
Jaime Sabines

Abran bien las fauces, si,
despelléjenme.
Reúnan toda la fuerza
para devorarme.
Que nada quede en sitio,
todo devasten.
Que no haya forma
posible a reconocerse.

Reúnan bien las lágrimas
y bébanlas.
Y hagan de cada latido mío
un recuerdo.
 

Tomen mi amor
y junto con mis cabellos
hagan una pasta
y así, todo hecho bolita,
que se vaya al tiradero.
 

Yuria

Que siete años son nada, que febril la mirada…

Siete años tiene este blog de existencia. Gracias escritura que me salvas del precipicio, te lo debo todo.
20.9.10 01:17


Tutti frutti

La ardilla que daba lecciones de filosofía

Comía un enorme vaso de fruta sentada en un parque. Era de tarde y acababa de llover. Hacía un ligero calor mezclado con la humedad de la lluvia reciente. Poco a poco vi como empezaron a acercarse tímidamente la banda de ardillas que dominan ese parque del sur de la ciudad. Yo siempre había cumplido mi obligación de pagarles un tributo con fruta pero esta vez vi que se acercaban demasiado, quizá los demás humanos víctimas de su extorsión no habían llegado a entregar la fruta prometida.

La ardilla más valiente del clan se acercó a mí. Recogió una mora azul fresca de las que comía que había rodado a un escaso metro de mí. Dejé un puño más de moras a una prudente distancia y en cuestión de dos minutos estaba rodeada de una decena de ardillas.

Estaba intrigada con una ardillita de complexión más débil que se acercaba a recoger las moras más cercanas a mí, hasta que acabó por tomar las que le tendía en mis manos. Noté de golpe que le faltaba la mitad de la cola y que no tenía la patita superior izquierda. Parecía no hacerle falta lo que nosotros usaríamos como una mano y sujetaba la mora que comía con su muñón y su pata superior derecha. No sé bajo qué circunstancias habría perdido su pata y su cola pero solo puedo imaginar a alguien haciéndole daño. Y esa ardilla estaba comiendo de mi mano.

¿Cómo recuperar la confianza de nuevo cuando te han mutilado?, ¿cómo volver a tomar la mano que te tienden sin dudar, sin pensar que de nuevo habrán de herirte?

¿Cómo?

 

La fête des masques

Entré al Museo de la Ciudad de México con mi amigo llena de curiosidad por ver como se desarrollaría el coctail del aniversario de la Revolución Francesa. Mi amigo no paraba de decir lo a gusto que se sentía en ese ambiente. Lo vi radiante y feliz y no puedo más que alegrarme por él, porque de verdad se merece estar trabajando donde lo hace. Y recordé que cuando yo empecé a trabajar igual me la pasaba en eventos así y me fascinaba. Creo que algo ha cambiado.

No tiene que ver mi habilidad para relacionarme o para sentirme a gusto en un lugar completamente desconocido o con gente desconocida. Y no es que no me haya gustado el vino, ni los canapés, de hecho me encantaron y abusé de ellos, por cierto. Y me encanto ver a Marcelo Ebrad (si es que aún no me destapo como fan de Marce, creo que ha llegado la hora… si… no niego que si lo invitaba a cenar, con perdón de la Sra. Pratts) y disfruté mucho escuchar cantar a una señorita la marsellesa y el Himno Nacional. Todo estuvo bien, gente muy guapa, comida y bebida rica pero ya no soy la Blanca de los 23 años que amaba ir a los cocteles, veo las cosas desde una óptica distinta. Ni mejor ni peor, solo distinta.


Banderitas para salvar a la nación

Caray, que quisiera llevar la barca por aguas tranquilas, pero cada vez que prendo la tele para ver las noticias, estos gobernantes hacen que me enoje. Hace unas semanas mientras el gobierno inglés anunciaba recortes en su gasto en un 25%, Felipe Calderón anuncia que el gobierno mexicano regalará a cada familia mexicana ¡una banderita! para que adornen su hogar con motivos de los tan mentados festejos centenarios patrios (que, por cierto, ya preparo un escrito a ese respecto).

Mientras otros gobiernos prevén recortar gastos, nosotros gastamos el dinero en cosas que no son fundamentales. En México hay dinero, el problema es que está pésimamente administrado y al parecer a nadie le preocupa ver en que se está gastando (y que no me digan que la Secretaría de la Función Pública está haciendo algo, eso de reportar un fraudecito en PEMEX de 8 millones de dólares es de risa, en México los funcionarios se roban MILES DE MILLONES): banderitas, festejos patrios o playitas artificiales (lo siento mi Marce, de veras que te adoro, pero mi amor no me impide ver que es una mentada de madre tener “playas” en una ciudad a la que le hace falta agua) en vez de gastar en otras cosas (y aquí la lista podría antojarse interminable).

Y no sé porqué en el país estamos tan dormidos. Si trasladáramos el problema a un ámbito doméstico podría resultar así: descubrimos que la persona que nos auxilia en las labores domésticas nos ha estado robando por años la mitad del dinero que le damos para comprar el gasto de la casa, siempre nos ha inflado los precios y los servicios que obtiene para nosotros. La pregunta es: ¿seguiríamos usando sus servicios?, la respuesta lógica es no.

El gobierno es nuestro empleado, igualito. Nos ha robado por años y años, ¿porqué seguimos usando sus servicios?, ¿cuándo los vamos a cambiar?

 

One ball to rule them all

Tras una victoria de México en el mundial de fútbol (jueves, viernes no lo recuerdo), escuchaba a un muy aventurado comentarista deportivo decir que este tipo de victorias deportivas enaltecían el espíritu nacional y que sin afán de mal viajarse, cosas como esas hacían que los mexicanos se volcaran a hacer mejor las cosas, a superarse, pues los estimulaba hacia el bien y la excelencia (lo bueno es que no iba a mal viajarse, por cierto).

Pasaba de una línea a otra en la estación Tacubaya y escuché una conversación que había justo tras de mí que se daba entre dos hombres:

-No mames güey, como que no me saben el sábado y el domingo para descansar, yo creo que no voy a ir el lunes

-Tienes razón, hace falta otro día más…

-Es más yo creo que ‘ora que hay más fútbol que ver no voy a ir ni el martes…

-Jajajaja siii, ya parece cabrón… ya parece que te van a dejar en la chamba…

-¡Pues a mi me vale madre!, y a mi no me puede decir nada ese pendejo, y si quiere…

Epílogo

"… no olvides que no se olvida
hacia atrás o hacia delante
ya el castigo fue bastante
reincorpórate a la vida…”
Mario Benedetti

Mientras el frío de la noche
me cristaliza en las pestañas
los sueños que no sueño
por estar despierta,
mi corazón se calienta
con las lenguas de un fuego
que nada tienen que ver con el amor.

19.7.10 20:55


Catarsis

Catarsis (gr.) f.  Purificación de las pasiones del ánimo. En especial, la que producía la tragedia griega clásica ante la contemplación de las pasiones. ||Por extensión, liberación de la mente.

La Culpa es de Uno
Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo no previsto
¡ah! pero mi tristeza sólo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos ni del tiempo
hace mucho, muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos por si acaso
miro cómo te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
Mario Benedetti
*****
El blog te ha merecido medio año de olvido. Si bien que te conozco: cuando dejas de escribir es que algo pasa; si dejas de escribir es que tienes miedo de liberar a los dragones que atormentan tus noches y tus días. Y ya no lo aguantas, como cuando te duele la garganta al retener el llanto.
Vas buscando las hojas donde has escrito a cuentagotas y las recuperas de donde las escondes aunque, claro, tu no le llamarías a eso esconder. Dentro de los libros recién usados, en las revistas, en tu agenda, en la cartera, en los bolsillos, en el cajón de los calcetines, en los botes de lápices, donde guardas la medicina, pero claro, eso no es esconder nada. Anda, suéltalo todo aprehensiva, ya es tiempo…
********

“Aunque te portes como un niño, ya no sos un niño. Sos grande y ya deberías saber que el amor es una trampa. Una trampa que se tiende al hombre para perpetuar las especie, un mecanismo, es un mecanismo, tan necesario como el trabajo que yo hago, pero no es mas que eso, es solo eso.”

El lado oscuro del corazón

Mi querida Yuria:

Aquí estamos de nuevo, solo tu y yo. Se ha ido de nuevo el amor, mucho antes de lo que podrías haber esperado. Han sido días muy duros en los que te he visto rozar la locura y me duele mucho verte así.

Se que nunca ha sido fácil tramitar tus duelos sin embargo ahora he visto nacer en ti nuevas líneas de pensamiento que en ocasiones anteriores no contemplaste. Veo surgir en ti alguna madurez emocional que no te conocía y estoy boquiabierta. No se trata de una resignación mal habida sino que ahora veo que aceptas que hay cosas que escapan de tu control. Eso no significa que dejes de amarlo, no significa que a veces llenes tus noches de preguntas sobre lo que pasó. Simplemente entiendes que esto terminó y que no tiene que ver con que seas buena o mala, inteligente o tonta. Ves en esta pérdida la oportunidad de incorporar a tu vida lo que estás aprendiendo, de replantear cosas en ti para madurar, para avanzar.
 

Sigue Yuria, esta  vez no te estanques en el dolor, esta vez busca en ti todo lo bueno que tienes, valóralo y atesóralo. Caray, tienes tanto.
 

No sé si alguna  vez el amor vuelva a tocarnos. Lo que si se es que tienes tanto que vivir, tanto que experimentar que sería una pena estacionarte en el dolor.
 

Vamos a hacer una tregua. Reconozco que muchas veces no te escucho y me porto como un sargento y no paro de regañarte. Veo que debo ponerte atención a lo que quieres y sueñas. Quizá haciéndote caso nos vaya mejor en el camino. Voy a empezar a escucharte y no solo reprimirte cuando tienes ganas de llorar.
Aquí estamos solo tu y yo y después de todo quizá siempre ha sido así, quizá siempre será así independientemente de quien entre o salga de nuestra vida.
 

Que a él le vaya bien, que la vida lo llene de bendiciones. Hay que agradecerle tantas cosas, como habernos enseñado que aún podíamos amar, tener ilusión, arrebatarnos de amor y soñar. Agradecer haberlo conocido como el maravilloso hombre que es. Agradecer la alegría que trajo a nuestra vida, que nos hizo vibrar de amor. Sé que lo habremos de extrañar, sabemos que se nos permeó en cada poro de la piel, en cada gota de sangre, en cada rincón del corazón y del pensamiento. Pero no hay que atormentarse, hay que seguir viviendo.
 

Yuria, sé que podemos lograrlo. Hoy sabes, hoy sabemos que sufrir no es una opción de vida, que nos va mal. Hay algo en ti que te dice que hay algo mal en el dolor, en la angustia. Hay algo en ti que te dice que hoy quiere escoger ser feliz. Enhorabuena Yuria.

*****
 
¿Por qué son tan torpes las despedidas de la gente que verdaderamente amas? ¿Por qué no decimos frases lapidarias? ¿Por qué no saber que esa mirada, que ese beso era el último? ¿Hubiéramos mirado mejor? ¿Hubiéramos sentido sus labios de forma diferente? De haber sabido que nuestras manos eran la última que acariciaban su cuerpo, ¿habríamos recorrido su piel de manera distinta?
 
Queda el sabor de lo que ha quedado sin completar. Queda la sensación de si lo hubiéramos hecho diferente. Pero en el pasado nada cambia, el hubiera no existe. Y solo queda este presente.
 
*****
 
A calzón quitado
 
Perdón por mis miedos, mis manías, mis silencios. Perdón por haberme hundido en mi absurdo mundo de incertidumbres. Perdón porque pensé que me entendías. Perdón porque pensaba entenderte. Perdón porque pensé que solo bastaba amarte como eras, simple y llanamente. Perdón por no entender porqué no tengo respuestas. Perdón porque pensé que me ibas a amar como soy, simple y llanamente. Perdón porque pensé que necesitabas espacio y tú pensaste que no me importabas. Perdón porque me ahogué en el horror de tus silencios y no pude soportar el rechazo. Perdón porque todo este amor que te tengo no me quitó lo cobarde. Perdón.

*****

No soy yo quien escucha
ese trote llovido que atraviesa mis venas.
No soy yo quien se pasa la lengua entre los labios,
al sentir que la boca se me llena de arena.
No soy yo quien espera,
enredado en mis nervios,
que las horas me acerquen el alivio del sueño,
ni el que está con mis manos, de yeso enloquecido,
mirando, entre mis huesos, las áridas paredes.
No soy yo quien escribe estas palabras huérfanas.

Oliverio Girondo 

31.5.10 02:46


La última y nos vamos

Iba a dedicar el último post del año a revisar el acontecer nacional e iba a acabar enojándome por el sistema político mexicano, con la izquierda que da pena, con la derecha que indigna, con la educación publica y mil cosas mas. Pero como pretendo irme a pasar un muy buen rato con mi familia no deseo amargarme los vodkas que me están esperando.

Y como esta es época de buenos deseos voy a mencionar lo que deseo en vez de lo malo que hay:

Deseo que los maestros en México retomen su educación formadora y que reivindiquen su compromiso y responsabilidad de saber que tienen gran parte de la tarea de educar a las próximas generaciones de ciudadanos. Y hablando de ciudadanos, deseo que ellos se den cuenta que NO SOLO votando hacen sentir su parecer en el país. Deseo que la clase política del país anteponga prioridades de interés nacional a sus prioridades personales y de partidos. Deseo que toda la gente dedique menos tiempo a ver fulbol, novelas y caricaturas y dediquen más tiempo a la lectura. Deseo que la tolerancia sea más bien aceptación y que veamos al semejante como eso y no como alguien que tiene más direfencias que afinidades. Deseo que la gente no acepte lo que le diga ninguna institución y se atreva a preguntar "¿porqué?).

Y para mi, solo deseo ser feliz (la tengo fácil, ¿no?)

31.12.09 20:54


Gracias poesía

En los tiempos difíciles y en los alegres siempre han llegado a mi palabras que me confortan. Es bello saber que esto hoy no es una excepción: 

Estos días amargos pasarán
y serán, en la distancia,
como las flores asesinadas en las páginas
de un amarillo libro de versos.
Estos días de asfixiado amor,
la muerte oscila en lo alto de las torres
y una desesperación refrenada
se instala en las articulaciones.
Estos días se escriben poemas
que nunca cumplirán su destino;
se sale a la ventana
y el sol es tan enemigo
como las nubes negadoras de su luz,
pero... días más tarde,
en el arco de una mañana límpida,
estos días desaparecerán
y nuestra nueva y tonta canción,
al olvidarlos,
hará una pausa en el camino,
firmará un débil pacto con el sol.

Hugo Gutiérrez Vega

27.11.09 23:15


Qué ganas.

Llorar a lágrima viva

Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.

Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Oliverio Girondo

20.11.09 23:27


Notas de convalecencia

Repartes tus días en los libros y la escritura. Cada día te haces más fuerte, más resistente del cuerpo aunque a veces te flaquee la voluntad. Hay días malos en los que extrañas las cosas que hacías. Extrañas no verlo.

Has aprendido a pedir ayuda a los que te rodean, te sorprende cuanta gente te tiende la mano aún sin conocerte y has visto con placer que los amigos leales siguen aquí, para ti.

Has vuelto a la costumbre de estar despierta en las noches y redescubres el placer del mundo que duerme afuera mientras tu mente se aclara en el silencio. Leer de madrugada es más disfrutable y escribir se vuelve más fácil. Te encanta redescubrirte como el ser nocturno que eres, que siempre has sido, aunque sabes que el placer acabará pronto. En 10 días te quitan el yeso y no faltará tanto tiempo para incorporarte de nuevo a la rutina.

Ah, como quisiera solo dedicar mis días a leer, escribir y estudiar.

P.D. Gracias a los comentarios que recibo. Me gustaría responderlos pero no me dejan direcciones a donde hacerlo.

13.11.09 22:04


Razones para enloquecer una ciudad

Una vez más el sindicato de electricistas se ha dado el lujo de enloquecer la ciudad de México. Admiro su logística (que debe haberla). No estoy de acuerdo con sus razones (¿razones?) por las cuales se manifiestan al respecto de no querer acatar que el gobierno mexicano haya decidido finiquitar la empresa ya que alguna vez en Internet tropecé con la ley de Paraestatales y el primer artículo dice que es facultad del gobierno determinar cuando dar por terminada la existencia de una empresa propiedad del gobierno. Aquí no se trata de si la ley es justa o conveniente: ES LA LEY QUE EXISTE. Y mientras no haya otra es la que se acata. De sobra están los berrinches.

Ahora bien, decía que admiro la logística para organizarse y enloquecer la ciudad. ¿Por qué como sociedad no tenemos la capacidad para enloquecer esta ciudad y al país entero para protestar contra las cosas que de verdad están hundiendo a México? Protestar por los impuestos que cada día ahorcan más a los que siempre han sostenido al gobierno y a los mal llamados servicios que por obligación debe otorgarnos. Protestar porque las políticas recaudatorias son inadecuadas y que deberían reformarse. Protestar por la pésima administración de los recursos existentes que es remitida a momentos políticos, electorales y que no responden de frente a la realidad nacional. Porque una cosa es hacer numeritos en un escritorio y otra afuera donde se encuentra el ama de casa que cada día tiene que ver como alimenta a su familia con el mismo dinero y diferentes precios o a la empresa donde tiene que empatar costos con insumos cada día más caros, no despedir empleados y encima cumplir con sus impuestos sin inventarse teletones o redondeos para hacer magia fiscal.

Protestar por el pésimo sistema educativo que cada día pare más analfabetas funcionales y nos reafirma como un pueblo ignorante, falto de sentido crítico y –convenientemente para la estructura gobernante- lleno de miedo. Porque con la ignorancia nos podemos tragar el cuento que nos va a llevar la fregada la influenza y que para eso está el gobierno, para hacer de superman y salvarnos. Ay, ¡viva, viva!

Protestar porque mientras este país sigue padeciendo crisis tras crisis, hay otros donde han podido ir remontando situaciones difíciles y aún crecer (Brasil nos está dando un gran ejemplo). ¿Y hasta cuando vamos a seguir aguantándolo? ¿Cuándo vamos a empezar a organizarnos? ¿Quién se apunta?

13.11.09 21:58


Las palabras

Las palabras son peligrosas porque perduran para siempre y estamos obligados a responder por ellas una vez que las hemos escrito. Peligrosas porque permanecen sin cambio en contraste de quien las escribe, que a cada segundo ya no es el mismo.

Palabras que nos anclan en el instante que somos, palabras que nos perpetúan en lo que hemos dejado de ser. Palabras que a veces nos son ya ajenas al momento de haber sido escritas, otras nos acompañan por un tiempo y en ocasiones privilegiadas, por mucho. Palabras por las que estaríamos dispuestos a luchar por su derecho a existencia en el momento que las escribimos y pasado el tiempo tratamos de sepultarlas en el cajón de los olvidos. Y existen algunas, muy pocas, que en cada ocasión nos ofrecen significados distintos, que cada vez nos ofrecen significados más plenos, que crecen junto con nosotros. Eso es ser afortunado.

13.11.09 21:56


Pros y contras

Ventajas de estar inmovilizada:
1.  tener mucho tiempo para leer
2.  mucho tiempo para escribir
3.  no me va a dar el sol y me va a doler menos la cabeza (toma nota de eso querida migrañita)
4.  ver muchas películas y documentales
5.  tiempo para pensar
6.  escuchar la música que me gusta
7.  soledad dosificada
8.  los calcetines me van a durar más tiempo limpios, considerando que solo debo ponerme uno por vez

Desventajas:
1.  depender de los demás para las cosas más elementales
2.  dormir boca arriba
3.  el dolor de espalda y del tobillo
4.  el esfuerzo de cada movimiento
5.  la odisea de bañarme
6.  voy a gastar más el zapato izquierdo que el derecho

27.10.09 17:00


Texto pretobillo roto

Luz y fuerza del centro

 Sé que hay un fondo político en el asunto. Sin embargo debo decir que es una buena medida acabar con Luz y Fuerza del Centro. El servicio siempre fue terrible y empeoraba con el tiempo. Sus trabajadores siempre tuvieron fama de tener las mejores prestaciones del país para un contrato colectivo de trabajo y su desempeño laboral insultaba al pensar en millones de mexicanos que se parten la espalda diario por un salario mínimo y con suerte tener seguro social. Ahora los trabajadores de ese organismo piden la solidaridad del pueblo mexicano y su apoyo en la lucha. Já. Lo han de imaginar justo en retribución del horrible trato que brindaron al acudir por una aclaración a sus oficinas, al reclamo de un servicio o al tiempo que se tardaron en acudir a resolver contingencias del servicio. Si claro, imagino las hordas que acudirán a su llamado. La revuelta que vamos a causar porque se ha liquidado una empresa que ha desangrado al erario y porque ahora no podemos soportar la idea de que exista la posibilidad de que al fin tengamos un servicio de energía eléctrica decente.

Tenían un empleo soñado, con prestaciones soñadas y horario soñado. Era tan fácil mantenerse ahí gozando de todo aquello que es lógico pensar que no tenerlo de un día a otro ha de ser terrible. No supieron apreciarlo. Creo que debieron existir personas que de verdad trabajaban ahí y lo lamento por ellas.

Por cierto, hay otros sindicatos a los que sería bueno meter en cintura ¿podrá este gobierno tener los pantalones para considerar tocar al sindicato de maestros, al del IMSS y al de PEMEX y asumir el costo político?, ahí hay mucho de donde cortar.

Calderón y su mundo de 20 millones de pobres y ya no puedo leer en el metro

 Me acomodo en el metro para ir a trabajar. Lo he logrado, sé que es una proeza. Al fin mi libro y yo tenemos 40 minutos para nosotros, para abandonarnos a la imaginación. Primera estación, escucho a Robbie Williams cantar y un vendedor anuncia que me puedo llevar 200 grandes temas de rock en inglés y español por 10 pesos (en primera, ¿quién dijo que Robbie Williams cantaba rock?).

Trato de concentrarme en leer a Lovecraft y hundirme en su relato de terror pero ahora me distrae escuchar a los Héroes del Silencio. Cierro el libro, derrotada; pensando que en cuanto baje el vendedor podré reanudar mi lectura.

Segunda estación y abro de nuevo mi libro. Esta vez escucho a Alejandro Fernández y el vendedor en turno ofrece 178 temas clásicos de música ranchera. Cada nueva estación un vendedor diferente ofrecía géneros distintos: éxitos de salsa, la discografía de Michael Jackson, lo mejor de reaguetón o videos de los Beatles.

Lovecraft y yo tuvimos que esperar.

Extraño cuando al metro solo se subían a vender dulces o cuando alguien se subía a cantar. Sé que es un signo de que a diario las filas del desempleo se engrosan y que cada vez son menos las oportunidades de trabajo. ¿Todavía se puede creer que hay 20 millones de mexicanos en pobreza?

27.10.09 16:53


Y solo es el primer día

Te encuentras inmovilizada con el tobillo fracturado y las cosas han tomado una dimensión distinta: los movimientos más elementales son verdaderos desafíos a la paciencia y a la resistencia al dolor. Es una prueba que se te presenta para avanzar. Tú, la que no acepta ayuda, la que por años se ha creído autosuficiente ahora está fuera de control, a merced de la ayuda de los demás.

Has hecho de tu cama tu pequeño bunker donde esperas poder equilibrar tu mundo: tu laptop, el teléfono, los cigarros y la lectura en turno te ofrecen un ilusorio balance.

Las horas pasan y aún no sabes como es que vas a dormir si siempre lo has hecho hacia abajo. Confías en que en algún momento el cansancio pueda vencerte. Poco a poco cierras los ojos y en algún momento de la madrugada te despierta el dolor. No sabes como pero estuviste durmiendo boca abajo. Te acomodas hacia arriba, duermes un par de horas más, despiertas con dolor de espalda. Y sólo es el primer día.

27.10.09 16:50


Ser feliz


A diferencia de Mafalda, yo ya la tengo...

12.8.09 03:45


5 de julio

Realmente estoy indecisa. Por años había creído que mi voto lo daba para cimentar una izquierda que si bien no me convencía del todo, era la izquierda que existía. Hoy no se que hacer el domingo. No sé si tenga algún sentido dar mi voto en este sistema democrático que a todas luces no funciona, donde el descrédito y la descalificación son las "herramientas" usadas a diario por los partidos y la idea del voto en blanco me seduce.

Contemplo con tristeza que gente de mi alrededor no le interesa ir a votar, prefiere seguir teniendo otros tres años para seguir quejándose y no ejercer la única oportunidad que tienen para expresar su opinión. Caray, no quisiera culparlos, aunque lo hago. La apatía ha matado este país y la verdad es que no sé a estas alturas donde es que vamos a estar en 30 años con la actitud que tenemos como votantes.

Actualmente tenemos el gobierno que nos merecemos. Espero que en el futuro podamos merecer algo mejor. Aún así voy a votar y espero que todos los que tengan que ir, lo hagan.

Yo entiendo que el clima político mexicano da cada día más hacia la desilusión y cada día menos hacia una construcción de algo sólido pero no debemos dejarnos ganar por la apatía, por el desencanto o hasta por el enojo.

 

Libros y las idas de pinta

La semana pasada me fuí de pinta al Auditorio Nacional a la venta de libros condenados a la trituradora. Salí con los bolsillos vacíos y muy feliz. No compré muchos, fueron como ocho, pero me encantó encontrar cosas buenas a tan buen precio. Me sentía como niña en juguetería o en dulcería. ¡Eso era el paraíso!: obras completas en ediciones bellas, cuidadas, en 35 pesos; bueno, que más se le podía pedir a la vida. Bueno, si... regalados estarían mejores pero siendo justos, si los regalan, la gente no los cuidaría. Así son de ingratos con los libros. Ahora leo una antología de prosa poética mexicana y he tenido un par de momentos agradables.

Repito lo que alguna vez escribí: Ah! libros, no me quiten de su hechizo nunca...

3.7.09 19:27


Hugo Gutiérrez Vega

Hace años que tengo las obras completas de este poeta. Las compré al escuchar un poema de él en un documental y me había gustado bastante. Cuando compré el libro contemplé una poesía agradable pero que no me cimbraba en realidad (si si, lo sé: yo y mis lecturas a nivel de vícera, pero para eso están tantos críticos que se ocupan de desmenuzar el arte con pinzas). Tuvieron que pasar los años para que tomara de nuevo el libro y redescubrí fascinada su poesía.

 

Las palabras contenidas son las mismas y sin embargo ahora me dicen cosas que me dejan atónita y estoy con juguete nuevo. Algo ha cambiado en mi que ahora lo que leo me parece fundamental, ¿qué ha sido?

 

Lo siento, tengo que compartir el entusiasmo:

 

Por favor, su currículum

 

La riqueza me agobia esta mañana
y para conjurarla
hago el recuento
de las cosas que  tengo
y de lo mucho
que he perdido en el tiempo:
tengo la vista, el tacto y el oído,
el olfato y el gusto, una mujer
-ella también me tiene-
que lleva sin alardes
los ritmos de la vida;
unos seres que crecen a mi lado;
un techo, un pan, un poco de dinero,
libros, el teatro, el cine;
seres vivos que amo
y que me aman;
mis muertos, la memoria
y el presente
(nada sé del futuro
pero no me interesa);
voy haciendo los días
y ellos me van haciendo
y deshaciendo;
finjo resignación
y me contento
con las luces del alba
(me gusta más la noche);
trabajo y cumplo,
a veces a mi modo
y, cuando no es posible,
me conformo;
intenté el heroísmo
y la aventura
se me volvió sainete;
he aprendido
tres o cuatro cosas
y he olvidado trescientas;
me detengo en la calle
y veo personas,
salgo al campo
y me encuentro con la vida;
me gustan las ciudades y las odio,
me gusta el campo,
pero no lo entiendo;
no le tengo pavor a lo imprevisto,
pero me gustaría que no pasara;
mi sentido común es estrambótico;
sin proyectos me enfrento a la mañana;
me enferman los enfermos
de importancia,
me asustan los que esgrimen
sus certezas;
me gustan los que dudan,
los pasos vacilantes
me enternecen
y me dan miedo
los que piensan firme
(el If de Kipling
me provoca vómitos);
no pertenezco a nada
y sin embargo, me hermano
sin poner muchos reparos;
cultivo mis lealtades
e intento estos amores;
mi vida es un recuento
de expulsiones
(esto lo digo
mientras me acompañan
maracas y requintos,
dos serruchos

un peine con papel

*****

(En el próximo episodio, AMLO y el voto blanco)

22.6.09 02:50


Telegrama

Abro blog, layout borrado, pánico.

Buscar nuevo blog, molestia, poca complacencia.

El mío me gustaba, este también, meterme al html y adecuarlo, no.

Hora y media en un cibercafé, a ver que digo cuando regrese a la oficina...

Mil cosas que escribir. No hay tiempo. Tendré que hacer que haya tiempo.

 

3.6.09 20:23


A propósito del tiempo

Hace años que escribí esto:

 

Por temor al tiempo
se oscurecieron nuestras almas,
los nombres se confundieron.
Necesitamos de calendarios,
de dìas, de eventos
para regir nuestras vidas.
Y al final descubrimos que el tiempo
no era nada. Que sustentamos 
lo que somos en algo que no existe...
otra hora, otro año, otra vida;
mañana, en una hora, el lunes...
el tiempo, ¿qué es el tiempo?

 

Cumpleaños

Buena compañía de amigos recientes y antiguos; complicidades e historias que se juntan y mezclan con la mía; muchos tragos, toneladas de música, cigarro y desveladas que me han dejado el corazón llenito y cansadísima. Quisiera dormir una semana. Este lunes se me ha hecho eterno.

11.5.09 20:36


La influencia de la Influenza

En esta pobre ciudad de México donde se nos caen las avionetas en pleno Periférico, nos tiembla y pasan tantas cosas que hacen de nuestra realidad una película surrealista; resulta que estamos en situación de alerta porque hay una epidemia de influencia que ahora se ha vuelto de proporciones mundiales.

La vida de todos por aqui se ha modificado sustancialmente. Las calles lucen desiertas, la poca gente a la vista usa tapabocas y pobre del que estornude porque es visto con ojos de alama. La paranoia ha contagiado a muchos y eso es lo que en verdad asusta.

He leido muchas cosas acerca de esto, desde informes donde hablan de la influenza como fenómeno epidemiológico, hasta artículos donde exponen el elaborado plan internacional (en especial de Obama) para que México acceda a un préstamo millonario de FMI y bla bla bla. No me extrañaría (decía mi abuela que, piensa mal y acertarás), tampoco me espanta la alerta sanitaria. No me dejo secuestrar por la paranoia. Bastantes cosas traigo en la cabeza para todavía admitir otra.

Lo que si me indigna es es trato que le están dando a los mexicanos en el extranjero, en especial de China. Me enoja -sobre todo- porque México siempre ha tenido una política migratoria de brazos abiertos y porque las autoridades de otros países se están dejando llevar por supuestos y por miedos, por ignorancia. Nadie se merece ser tratado así.

El consuelo que me queda es saber el hecho mundialmente aceptado que de haber una guerra nuclear solo sobreviviríamos las cucarachas y los chilangos jaja. Somos indestructibles.

5.5.09 02:28


De encuentros y recuerdos

Entra gente al escenario desde los tiempos pasados. Mi tía y su visita que ha venido a revolverme los recuerdos de mi abuelo, mi gran amor. Ella vino a abrirme de nuevo su casa y su familia y me siento mal por haber cerrado esa puerta y feliz por saberme pensada y querida (pinche ego).

Eso de ser una ermitaña no me deja nada bueno y de sobra lo se y, carajo, ¿porqué no lo entiendo?.

Alfonso ha vuelto a mi vida

Recibí su llamada cuando caminaba hacia el metro de regreso a casa después de otra divertida junta de los viernes en el trabajo. No podía creerlo. Tu, en viernes y querías verme. La última vez te había sentido distinto y hasta me dió pena pensar que nuestra amistad no tenía continuación. Y me equivoqué.

Aún pude leer en tu voz que te pasaba algo lo suficientemente importante como para que no te importara el enojo de tu esposa por llegar tarde un viernes por irte a ver una amiga. Era eso o ya no había problemas con tu esposa. Y no me equivoqué: esta semana te has separado de ella.

Allá van tus 8 años de matrimonio, allá va la diaria convivencia con tu hijo, vivir en tu casa, tu auto, tu vida. Se que necesitaste valor para decidirte y no puedo más que apoyarte. Soy tu amiga y me da alegría reconocer en ti a mi amigo desde hace 20 años, con el que viví -sobre todo- la prepa; el amigo que completa mis frases como si fuera yo; el que tiene mis gustos y del que no comprendo como me separé tanto tiempo.

Sin palabras, hemos renovado los votos de nuestra amistad. Bienvenido de nuevo a mi vida.

Pásenle el recado, por fa.

Mi querida Yuria:

Estos han sido tiempos agitados para ti amiga. Sé que te has esforzado, pero lamento decirte que no es suficiente. Necesitas de más coraje, más empeño, más pasión. No seas mediocre, no mereces eso de ti.

A veces me siento horrible por hablarte así, pero sé que a la larga me lo vas a agradecer. Ese trabajo tuyo está esperando mucho más de ti, el que no des tregua, el que de verdad te des al 100%. Por una vez en tu vida atrévete a dar el salto. Yo sé que puedes.

Por otra parte, tengo que felicitarte. Te portaste como una reina cuando te la encontraste. Y ni por asomo preguntaste por él. Y no es que no te importe, sino que has comprendido que no necesitas, que no te sirve saber. No puedes negarlo, fué una parte de tu vida y hasta llegaste pensar que lo era todo. Pero ya no te inquieta y pienso, con infinita esperanza, que esto pueda ser un indicio de que al fin se te está saliendo del corazón.

*****

Estás jodida y radiante como diría Benedetti. Me da gusto que aún se te revuelva el corazón. Es la vida, donde en un momento pensaste que todo estaba acabado y ahora vuelves a experimentar ilusiones. Bienvenida de nuevo al mundo de las miradas que te trastocan el mundo y la vida. Bienvenida a los momentos en que te sorprendo recordando, pensando y soñando con ilusión. Tu visión se transforma y trastorna.

Bienvenida a estas 3 de la mañana donde la mente se te desborda pensando en él.

5.4.09 23:49


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"On ne voit bien qu'avec le cœur.
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"Todos exclaman al verme:
"Qué le pasa? Está muy pálido.
Debería ir al campo una temporada".
¿Cómo explicarles que esta fatiga se la debo
a un sueño que desde hace tiempo me visita,
noche tras noche?..."
Octavio Paz
" Donde la mente nada teme y la cabeza se lleva por lo alto
donde el saber es libre
donde el mundo no ha sido fracturado aún por los miserables muros de la casa.
donde la palabra surge de las honduras de la verdad
donde la clara fuente de la razón no se ha extraviado en las desérticas arenas del hábito muerto
Ahí: en ese cielo de libertad,
Padre mío, permite que mi patria despierte."

Tagore